Chihuahua a 15 de julio.- Hay partidos que se ganan con fútbol, y otros que se conquistan con el corazón. Argentina firmó una de esas noches inolvidables al derrotar 2-1 a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, con una remontada agónica que quedará grabada en la historia del torneo. La Albiceleste, vigente campeona del mundo, defenderá su corona en la gran final frente a España.
El encuentro estuvo cargado de tensión desde el primer minuto. Inglaterra resistió los constantes intentos argentinos y encontró la ventaja al minuto 55, cuando Anthony Gordon definió con precisión para silenciar a la afición albiceleste. Durante varios minutos, el conjunto inglés parecía tener un pie en la final, mientras Argentina luchaba contra el reloj y la sólida defensa rival.
Pero cuando todo parecía perdido, apareció el carácter del campeón. Con Lionel Messi como cerebro de cada ataque, Enzo Fernández encontró el empate al 85’, desatando la locura en las gradas y devolviendo la esperanza a millones de argentinos. La igualdad cambió por completo el rumbo del partido.
Y cuando el encuentro agonizaba, llegó el golpe definitivo. En el 90+2’, Lautaro Martínez culminó otra brillante acción iniciada por Messi para marcar el 2-1, consumando una remontada espectacular y enviando a Argentina a una nueva final mundialista.
Más allá del resultado, el duelo tuvo un enorme peso histórico. Argentina e Inglaterra protagonizan una de las rivalidades más emblemáticas de las Copas del Mundo, marcada por los inolvidables enfrentamientos de 1986. Cuarenta años después de aquel legendario capítulo, la Albiceleste volvió a imponerse en los 90 minutos de un Mundial, escribiendo una nueva página de una historia que trasciende generaciones.
Ahora, la selección dirigida por Lionel Scaloni está a solo un partido de conquistar el bicampeonato mundial. Con un equipo que nunca deja de creer y un Lionel Messi decisivo una vez más, Argentina buscará levantar su cuarta Copa del Mundo en una final que promete ser histórica frente a España.